El Forjista

Juan Domingo Perón

Capítulo 7 - Eva Perón

El 15 de enero de 1944 a las 20:50 se produjo un terrible terremoto que castigó a la ciudad de San Juan destruyéndola casi en su totalidad, fueron muy pocas las casas que quedaron en pie, las estimaciones de las víctimas fueron muy variables, pero no cabe duda de su enorme magnitud, la cantidad de muertos varían entre los 5.000 y el triple de esa cifra.

El gobierno y la población en conjunto se movilizaron para llevar ayuda a los damnificados, Perón es el encargado por el gobierno de reunir esa ayuda, el 21 de enero de 1944 se efectuó en el Luna Park un festival donde iban a participar muchas figuras del espectáculo con el objetivo de recaudar fondos.

Eva Perón, era una actriz que estaba alcanzando cierto éxito en los radioteatros, muy escuchados en esa época, también había participado en la fundación de la Asociación Radial Argentina que nucleaba a los trabajadores de la radio.

En una reunión preparatoria del Festival, a Perón le había llamado la atención la presencia de la joven actriz, sin embargo, en la oportunidad no hablaron.

Hay varias versiones sobre la forma en que Eva terminó sentada al lado de Perón en ese festival, nos quedamos con la de la propia Eva que dice que sin respetar lugares prefijados vio una butaca libre y se sentó, al rato el asiento de al lado era ocupado por Perón, que la miró un tanto sorprendido, pero que un instante después estaban conversando como si se conocieran de toda la vida.

Tan impactado queda Perón con Eva que decide cambiar los planes de esa misma noche, los actores pensaban agasajar a Perón, pero éste lo llama a Homero Manzi, uno de los organizadores, para decirle que lo perdonaran pero que no iba a participar de la comida, en cambio decide ir a cenar con Eva.

Según el relato que Evita le realizara a Vera Pichel sus sentimientos de ese día fueron los siguientes: “Cuando terminó el acto, Perón me invitó a que lo acompañara a comer algo por ahí. Acepté y fuimos. Quedé marcada a muerte. Fue como lo dije tantas veces, mi día maravilloso… Perón se rió mucho de mi actitud de sentarme a su lado. Me dijo muy galantemente que le gustaban las mujeres decididas. De eso, no me olvidé nunca. Fue así que días después empezó mi nueva vida”. (1)

También para Perón fue un día especial: “No me atrajo en ella la mujer hermosa, sino la mujer buena. Cierto que ella reunía dos cosas: belleza y bondad… Me percaté de que para la obra social que yo proyectaba, la colaboración de una mujer de su temple podría ser inapreciable…Desde el primer momento, me di cuenta de que estaba frente a una mujer que no era común, sino extraordinaria… Yo la miraba y sentía que sus palabras me conquistaban; estaba casi subyugado por el calor de su voz y de su mirada. Eva era pálida, pero mientras hablaba, su rostro se encendía como una llama. Tenía las manos enrojecidas y los dedos entrecruzados, era un manojo de nervios”. (2)

Pocos días después Perón deja el departamento de la calle Arenales donde vivía y alquila uno en el mismo edificio donde vivía Eva en la calle Posadas 1567, para escándalo de muchos la pareja se mostraba junta en lugares públicos.

Joseph Page califica la decisión de la pareja de mostrarse abiertamente en público como lindante con la provocación contra sus camaradas de armas como si los sentimientos deberían ocultarse para conformar a los sectores más conservadores, insistimos en que esta decisión de ambos, de enfrentar los prejuicios de la sociedad oligárquica nos parece uno de los aspectos más atractivos de la personalidad de Eva y Perón.

El 9 de julio de 1944 Perón que era el vicepresidente concurre acompañado por Eva a la Velada de Gala que se celebró en el teatro Colón provocando la irritación de las esposas de generales y almirantes que debían pasar saludando a la actriz a la que no consideraban de su estatura social, los habitués al Colón también se horrorizaron, ni a Perón ni a Eva se le pasó por alto el disgusto de la pacatería, por eso dos años después para hacerles rabiar aún más, Eva concurrió a la gala con un vestido de Dior que hizo traer desde París.

Durante el gobierno de Farrell se fortalece el sector con una ideología nacional y popular del Ejército que lideraba Perón, a la vez que su administración adquiere un carácter más claramente independiente a pesar de las presiones de los Estados Unidos, el gobierno decide expropiar la Compañía Primitiva de Gas de capitales ingleses y nacionaliza las empresas eléctricas norteamericanas American Foreign Power y la East Argentine Electric.

Perón atendía por la mañana los asuntos del Ministerio de Guerra y por la parte se dedicaba a las cuestiones gremiales, durante un año se reunió a las 8 de la mañana con Arturo Jauretche, éste recorría el interior del país explicándole a sus correligionarios que en el seno del gobierno había varios militares que congeniaban con las posiciones de FORJA, en Córdoba se reunió varias veces con el dirigente radical Amadeo Sabbatini, a mediados de 1944 llegó a concretarse una reunión entre Sabbatini y Perón pero nunca llegaron a ponerse de acuerdo.

Perón mantiene una actividad frenética mostrando una capacidad de trabajo que nunca decaerá, atiende el  Ministerio de Guerra, la Secretaría de Trabajo y  a partir del 8 de julio de 1944 la vicepresidencia, también tiene tiempo para explicar su pensamiento sobre el proyecto de país que tienen en mente, el 10 de junio de 1944 en la cátedra de Defensa Nacional de la Universidad de La Plata expresa los siguientes conceptos: “Todos los años, un  elevado porcentaje de ciudadanos, al presentarse a cumplir con su obligación de aprender a defender la Patria, debe ser rechazado por no reunir las condiciones físicas indispensables, la mayoría de los casos originados en una niñez falta de abrigo y alimentación suficiente. Y en los textos de geografía del mundo entero, se lee que somos el país de la carne y del trigo, de la lana y el cuero. Es indudable que una gran obra social debe ser realizada en el país…” (3)

Y sobre el desarrollo del país deja constancia de su voluntad industrialista: “Referido el problema industrial al caso particular de nuestro país, podemos expresar que él constituye el punto crítico de nuestra defensa nacional. La causa de esta crisis hay que buscarla lejos, para poder solucionarla. Durante mucho tiempo, nuestra producción y riqueza han sido de carácter casi exclusivamente agropecuario …El capital argentino, invertido así en forma segura pero poco brillante, se mostraba reacio a buscar colocación en las actividades industriales, consideradas durante mucho tiempo como una aventura descabellada y aunque parezca risible, no propia de nuestro señorío. El capital extranjero se dedicó especialmente a las actividades comerciales, donde todo lucro, por rápido y descomedido que fuese, era siempre permitido y lícito, o buscó también seguridad en el establecimiento de servicios públicos o industrias madres, muchas veces con una ganancia mínima respaldada por el Estado. La economía del país reposaba casi exclusivamente en los productos de la tierra, pero en su estado más innoble de elaboración, los que luego, transformados en el extranjero con evidentes beneficios para sus economías, adquiríamos de nuevo ya manufacturados”.(4)

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(1) Norberto Galasso. Perón. Formación. Ascenso y Caída 1893 1955. Tomo I Colihue 2011 pag. 192

(2) Idem pag 190

(3) Idem pag. 212

(4) Idem pag. 212 y 214

 

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