El Forjista

Kirchner y el arte de lo imposible

Biografía de Néstor Kirchner

Capítulo 45 - Nacionalización de Aerolíneas Argentinas

El periodista Javier Lewkowicz escribía en Pagina 12: “La privatización de Aerolíneas Argentinas es un caso emblemático de vaciamiento. Primero Iberia y luego Gerardo Díaz Ferrán y Antonio Mata, del Grupo Marsans, provocaron en la línea de bandera un deterioro impactante. En 2008, Aerolíneas fue estatizada, frente al incumplimiento en el pago de salarios y a los proveedores y ante la amenaza de desaparición”.

Y realizaba una descripción pormenorizada de la situación de la empresa: “En 1990 la empresa tenía 28 aviones propios y uno alquilado. En 2008, sólo dos aviones propios de alcance internacional y un puñado para cabotaje y 30 alquilados. Las oficinas de Roma, París, Nueva York, Miami, Madrid, Bogotá, Lima y Caracas pasaron a manos españolas. La empresa contaba con tres simuladores de vuelo que eran usados para la capacitación del personal; era la única de América Latina con esa tecnología. Se entregaron todos, al igual que las valiosas rutas a Holanda, Francia, Alemania, Inglaterra y Suiza, y las combinaciones a París, Londres y Frankfurt, la red de procesamiento de datos y el sistema de reservas, a favor de Iberia.” (1)

La privatización de esta empresa por parte del gobierno de Menem fue una de las más perjudiciales, en 1990 fue comprada por la española Iberia, antes de traspasarla el Estado debió asumir la deuda que llegaba a 860 millones de dólares.

En 1994 se entregó la acción de oro que le permitía al Estado tener poder de veto, en tanto los españoles se dedicaron a vaciar la empresa con la venta de oficinas, simuladores de vuelo, y las 28 aeronaves que integraban la flota, además de desmantelar talleres y entregar rutas.

En 2000 se declararon en convocatoria de acreedores, y en octubre de 2001 el gobierno español regaló Aerolíneas al Grupo Marsans. Antonio Mata quedó a cargo de la empresa, en 2015 este empresario debió cumplir en España una condena de dos años y dos meses por diversas irregularidades, también era presidente de la empresa Air Comet mientras vaciaba Aerolíneas traspasando activos y dineros a la otra empresa.(2)

Marsans realizaba lo que se conoce como “canibalismo” porque utilizaba repuestos de aeronaves en tierra para poner en condiciones otros aviones. Como la flota era alquilada, tenía un incumplimiento contractual con los prestamistas.

El mismo día del voto no positivo de Cobos, la presidenta viajó a la ciudad de Chaco para inaugurar obras en el aeropuerto, en ese momento dijo: “se inició hoy la recuperación de nuestra línea de bandera”.

Más adelante señaló: “Nos hubiera gustado que los empresarios que la tenían hubieran podido llevarla con eficiencia, porque creemos en la gestión privada. Pero todos los argentinos, sobre todo los que vivimos en la Argentina profunda, sufrimos el deterioro de un servicio que dejó de ser eso: un servicio público”.

Resaltó que la salida del grupo privado se haría de manera consensuada, y expresó su deseo que “se pueda reconstruir lo antes posible lo que fue un orgullo para los argentinos: Aerolíneas Argentinas”.

Y concretaba la aspiración para el futuro de la empresa: “una vez puesta en valor, iniciaremos un proceso licitatorio para vender una parte a capitales privados, pero comprobamos que el Estado es insustituible en su rol de contralor de los servicios públicos”.

El 21 de julio de 2008 se conoció el acuerdo que habían firmado los directivos españoles de la empresa Marsans donde manifestaban su voluntad de vender las acciones de Aerolíneas Argentinas y Austral, luego de una negociación que había llevado a cabo el secretario de Transporte Ricardo Jaime, por la noche en el Salón Blanco de la Casa Rosada la presidenta anunció que el Estado se haría cargo de Aerolíneas garantizando la continuidad laboral de los 10.000 trabajadores, los representantes  de los cinco gremios aeronáuticos presentes ovacionaron la decisión cuya fuente de trabajo estaba en peligro.

Cuando se anunció la nacionalización, el Estado ya se estaba haciendo cargo de los sueldos y del combustible de los aviones por la inminente quiebra de la empresa, con la consecuencia inmediata que significaba que los trabajadores quedaran sin empleo.

En seis meses la empresa había perdido 100 millones de pesos, ochos aviones estaban inmovilizados porque habían vencido el contrato de leasing, cuando se realizó la convocatoria de acreedores se detectó que el pasivo ascendía a 890 millones de dólares.

El 3 de septiembre de 2008 el Senado aprobó la ley 26412 de rescate de la aerolínea de bandera con un resultado de 46 a 21, se establecía que el Estado tendría mayoría accionario, se cedía el 10 % del paquete accionario a los empleados a través del Programa de Propiedad Participada y dio intervención a la Auditoría general de la Nación para que ejerciera el poder de control.

El radicalismo de la Cámara alta, representado por Gerardo Morales, apuntó contra el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, por la firma del acta-acuerdo con Marsans, que comprometió al Estado a "comprar" Aerolíneas, lo que según él derivar en un juicio futuro "multimillonario" del grupo español contra Argentina.

Cuando se realizó la auditoría se detectó que la empresa pagaba mensualmente 500.000 pesos a periodistas que no era en concepto de publicidad, había quienes recibían 30.000 pesos por mes, de esa manera se sobornaba a aquellos que después pretendían dar cátedra de moral desde los medios de comunicación.

El gobierno había intentado negociar con Marsans pero en vista que no se llegaba a ningún acuerdo optó por expropiarla, además la empresa española agravaba la situación de Aerolíneas porque continuaba con el vaciamiento, no pagaba ni salarios, ni el combustible para los aviones por eso el 21 de diciembre se aprobó en el Senado la ley por 42 a 21 que permitía su expropiación.

Marsans, a través de un comunicado manifestó su desacuerdo con la medida e informó que se disponía a iniciar una presentación ante el tribunal internacional del CIADI.

Según el proyecto, la expropiación apunta a "garantizar la continuidad y la seguridad del servicio público de transporte aerocomercial de pasajeros, correo y carga".

Una vez en manos del Estado, Aerolíneas compró aviones Embraer B190 para Austral y Airbus A340 para Aerolíneas para suplir aviones de 33 años, la empresa recuperó el 53 % de los pasajeros que había perdido por Marsans, en 2011 transportó 6 millones de pasajeros y hubo un récord en horas de vuelo en el año.

El 24 de noviembre de 2011 Cristina habló en el aeroparque Jorge Newbery ante los trabajadores de Aerolíneas luego que se sucedieran varios conflictos gremiales en la empresa estatizada, ahí dijo: “El día que esto se acabe, a los primeros que se llevan puestos es a los trabajadores”(3)

Los liberales suelen hablar exclusivamente de los déficits de las empresas estatales, para el caso de Aerolíneas Argentinas cabe señalar que casi todas las empresas aéreas del mundo son deficitarias, pero la utilidad debe buscarse en otro lado por ejemplo en el crecimiento del turismo, la recuperación de Aerolíneas estuvo asociada a un incremento considerable del turismo en el país.

En 2008 arribaron al país 5,3 millones de turistas para pasar en 2013 a 6,5 millones superando nada menos que a Brasil, mientras que las salidas desde los aeropuertos de Ezeiza y Jorge Newbery entre 2008 y 2013 se incrementó en un millón de pasajeros.

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(1) Página 12 4/12/2012 Javier Lewkowicz
(2) Idem
(3) Fuerza propia. La Cámpora por dentro. Sandra Russo. Debate. 2014. Pag. 127

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